Las 4 cataratas españolas más impresionantes

La llegada de la primavera nos trae paisajes impresionantes, que conviene no perderse. Entre ellos, destacamos un fenómeno natural no muy abundante en nuestro país: las cataratas. Atracción barata, saludable y muy fotogénica, agénciate un mapa de carreteras y no dudes en acercarte a estos rincones tan especiales de nuestra península.

1. NACIMIENTO DEL RÍO MUNDO, ALBACETE

En tierras manchegas, tierras generalmente de secano, se encuentra, sin embargo, esta maravilla fluvial. Postal extraordinaria como pocas, las aguas de Los Chorros del Río Mundo caen desde una altura de unos 100 metros, dando lugar al afluente del mismo nombre.

Esta bella cascada se encuentra hacia el sur de la provincia albaceteña, pegada al municipio de Ríopar.

2. LA CIMBARRA, JAÉN

Junto al pueblecito jienense de Aldeaquemada se halla esa inesperada sorpresa acuática denominada La Cimbarra. El camino está adecuadamente señalizado; merece la pena aventurarse a pie, dada la erosionada belleza de los parajes donde tiene lugar este espectacular salto de agua.

A una altura de unos 45 metros, el agua cae por una de las paredes de la garganta, creando un efecto intrincado, casi dramático. Merece la pena, ya que estamos en el lugar, echar un vistazo a los yacimientos de arte rupestre de Aldeaquemada, declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

3. LA COLA DE CABALLO, MONASTERIO DE PIEDRA, ZARAGOZA

En las inmediaciones del zaragozano Monasterio de Piedra, se encuentra el parque del mismo nombre. Singular paraje de grutas, paredes escarpadas y espeluznantes gargantas, el parque se beneficia además del paso del río Piedra, que da lugar a la creación de numerosas caídas de agua. La más espectacular es la llamada Cola de Caballo, de más de 40 metros de altura. Después, resulta un placer explorar los diversos senderos del parque y sus inexperados paisajes.

4. EL POZO DE ÉZARO, LA CORUÑA

La Costa da Morte posee algunos de los paisajes más alucinantes e hipnóticos de la península. Caídas de agua hay bastantes, pero ninguna como la que se encuentra en el pequeño municipio de O Ézaro (cerca de Fisterra).

Varios aspectos convierten a este salto de agua en un lugar de visita obligada. En primer lugar, se trata de una cascada que desemboca en el mar, lo que la diferencia de la mayor parte de este tipo de fenómenos naturales, generalmente de desembocadura fluvial.

Por otro lado, la zona dispone de un espectacular mirador desde donde presenciar la impactante belleza del entorno, incluido el pueblo, su playa y los montes do Pindo y Peñafiel.

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